Este mapa muestra un sistema circulatorio subterráneo oculto | Marvin Liyanage @marvinliyanage
Nuevas investigaciones revelan que las redes fúngicas subterráneas globales secuestran casi el doble de dióxido de carbono almacenado por selvas como la Amazonía, lo que equivale a 13 gigatoneladas de CO2 anuales. Estas redes, presentes en regiones como Tíbet, Sudán y Florida, intercambian nutrientes con las plantas mientras almacenan carbono en paquetes proteicos estables dentro del suelo. A pesar de su papel crítico en la regulación climática, el 90% de estos sistemas permanece desprotegido porque son invisibles para la monitorización satelital. En consecuencia, las praderas donde prosperan estas redes se están destruyendo a cuatro veces la velocidad de las selvas, creando un punto ciego significativo en la contabilidad global del carbono.
Este caso me impactó
El efecto Matilda describe un patrón sistémico en el que las mujeres realizan investigaciones críticas, mientras los hombres reciben el reconocimiento y las recompensas principales. La Dra. Rosalind Franklin generó las imágenes esenciales de difracción de rayos X del ADN, pero dos colegas masculinos se apropiaron de los datos para asegurar fama y un Premio Nobel, mientras ella fallecía de cáncer. Este caso histórico ilustra cómo el sesgo de género distorsiona la atribución científica y impide que las mujeres reciban el crédito profesional debido por sus contribuciones.